Por qué no adelgazo, porque no puedo adelgazar, porque no consigo quitar peso

¿Por qué no adelgazo?



8 malos hábitos que te impiden bajar de peso  




Las dos premisas básicas para adelgazar son la alimentación sana y el ejercicio – eso está claro y sobra repetirlo. Pero ¿qué hacer si cuidas tu dieta, haces ejercicio regularmente, y aun así la báscula no parece haberse enterado de tus esfuerzos y te sigue mostrando los mismos números? Existen unos hábitos y alimentos furtivos que, aparentemente inofensivos, pueden ser responsables de que no consigas perder peso.

Bebes demasiado – zumos y refrescos

Por desconocimiento a menudo pasamos por alto las calorías líquidas. Oímos de todas partes que la hidratación es muy importante, pero como nos cuesta tomar dos litros de agua solo, acabamos llenando las neveras de zumos industriales, pensando que un jugo de fruta debería ser sano. Primero: un jugo industrial dista mucho del jugo natural exprimido en casa, aporta muy pocas vitaminas pero cantidades elevadas de azúcar. Segundo: una botella o un tetra-brick de 1 litro de zumo contienen en realidad 3-4 porciones – si te lo tomas entero, acabas ingiriendo de 3 a 4 veces más calorías de lo debido. Por supuesto, las bebidas gaseosas o refrescos son todavía peores para tu salud y tu peso. Si quieres adelgazar, pásate al agua.

Bebes demasiado – alcohol

Tenemos la impresión de que comemos un trozo de pan, y va directamente a las caderas, pero tomamos un cóctel en una fiesta – y parece que no pasa nada, verdad? Sorpresa – las bebidas alcohólicas tienen un valor casi tan alto como las grasas! Además, son calorías “vacías” – no alimentan, pero engordar engordan un montón. A eso hay que sumar los aperitivos que suelen acompañar las bebidas alcohólicas – hola, nachos! – otra bomba de calorías. Controla lo que tomas en esas situaciones.

Bebes demasiado – bebidas de 0 calorías

Beber una bebida sin calorías es igual que llenar el tanque de gasolina de tu coche con el agua. Para que nos entendamos: llena, pero no mantiene el motor en marcha. Si quieres adelgazar, bebe solo agua y “llénate” con alimentos sanos para eliminar la sensación de hambre.




Yogur de fruta

La mayoría de los yogures, incluidos los yogures de frutas – que parecen tan saludables, están endulzados con la fructosa. El problema de la fructosa es que, aportando la misma cantidad de calorías que el azúcar, a diferencia de éste, fructosa no sacia – no le dice a tu cerebro que estás llena y hay que dejar de comer. El resultado: terminas comiendo más calorías de las que tu cuerpo necesita en realidad.

Desayunas como un rey y como una reina juntos

La porción estándar de cereales para desayunar es de dos tercios de una taza normal de 200 ml. Esa misma cantidad de cereales en un bol parece ridícula, por eso acabamos echando el doble o más de la porción estándar y consumiendo las calorías demás. En general, el tamaño de los platos y vasos que usamos a la hora de comer es importante.

Te permites un capricho con demasiada frecuencia

Es difícil mantenerte a raya cuando se trata de la comida. No tiene nada de malo permitirte de vez en cuando un capricho – un helado o puñado de patatas fritas. Pero ten cuidado con la frecuencia – no es lo mismo permitírtelo una vez a la semana que al día. La meta que te propones limitará esa frecuencia – cuánto más quieres adelgazar, tantos menos caprichos están permitidos. Volviendo a las porciones – cuando nos permitimos un capricho, muchas veces nos pasamos en cantidades. Parece que ya que quiebro las reglas, que sea por una causa bien grande, verdad? En realidad, unos bocados van a satisfacer tu antojo tanto como una porción grande e incidirán menos en tu peso.



Piensas que hacer ejercicio te da luz verdeAviso grande izq

El ejercicio te hará querer comer más, pero eso no significa que debas hacerlo. A menudo ese deseo es puramente psicológico – la mayoría de la gente sobrestima las calorías quemadas durante el ejercicio y se siente en su derecho a “reponer” la energía, comiendo porciones más grandes. La buena noticia: una vez que cojas el ritmo en el ejercicio, tu apetito disminuirá, ya que el cuerpo se adaptará. Por eso es importante hacer el ejercicio de forma regular y no esporádica y espontanea.

Hemos ganado!

Es curioso, pero la victoria de un equipo de deporte statísticamente hace subir de peso a sus seguidores. Las causas son dos, primera – comer y beber con ansia durante el partido o competición. Segunda – celebrar, nos permitimos excesos no solo el día de la victoria sino incluso al día siguiente. Así que… o te haces el hincha de un equipo que no para de perder o – controlas tu apetito!




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