Melasma manchas pecas en la piel

Melasma (cloasma)



Melasma (cloasma): causas, tipos, tratamiento



Melasma – son unas manchas oscuras en la piel que aparecen en áreas expuestas al sol. Es un trastorno común que afecta a la pigmentación de la piel, más a mujeres que a hombres. También es conocido como cloasma o máscara de embarazo. A las mujeres de origen hispano y asiático las manchas del melasma comúnmente aparecen a partir de la pubertad o más tarde. Las razas de color oscuro de la India, Pakistán y el Oriente Medio pueden desarrollar el melasma incluso antes, durante la primera década de vida.

Causas de melasma

Las causas exactas del melasma son desconocidas hoy en día, pero se conocen varios factores que contribuyen al desarrollo de las manchas en la piel:

  • La predisposición genética
  • Exposición al sol
  • El uso de anticonceptivos orales
  • Los cambios hormonales durante el embarazo
  • Uso de algunos de los productos cosméticos
  • Los medicamentos que sensibilizan la piel a la radiación ultravioleta

Tipos de melasma

Hay tres tipos de melasma en función de la distribución de las manchas en la cara:

  • Centrofacial: se presenta en dos tercios de las pacientes con melasma en la frente, las mejillas la nariz, la barbilla
  • Malar: ocurre en aproximadamente el veinte por ciento de los casos en las mejillas y la nariz
  • Mandibular – ocurre en un quince por ciento de los casos en la línea de la mandíbula

En función de la profundidad de las manchas hiperpigmentadas, definen tres tipos de melasma. Un examen ayuda a determinar en qué capa de la piel esté la mancha, ya que de eso depende a qué tratamiento van a responder mejor las manchas. Esos tres tipos son los siguientes:

    • Melasma epidérmico – el tipo más común, muestra un claro contorno de la mancha. Es el melasma más superficial
    • Melasma dérmico – con bordes de la mancha difusos. Se encuentra en las capas más profundas de la piel
    • Melasma mixto – muestra los bordes definidos en unas zonas de la mancha, y no en otras



    Tratamiento para el melasma

    Aunque el melasma no causa ningún malestar físico, la gestión del estrés psicológico asociado con la aparición de las manchas en la piel de la cara puede ser un desafío. El tratamiento de melasma adecuado puede mejorar significativamente la calidad de vida y restaurar la confianza en sí mismo de la persona que sufre de ese fastidioso problema de piel.
    A pesar de muchos avances de la medicina estética, el melasma es difícil de tratar. El factor más importante para el éxito del tratamiento es limitar la exposición al sol. La primera línea de defensa es un protector solar de amplio espectro, lo que ayudará a evitar aparición de manchas nuevas y agravación de las ya existentes.
    El tratamiento de melasma depende de su tipo. El melasma epidérmico responde bien a los medicamentos con ingredientes despigmentantes, pero el tipo dérmico no. El agente más común del tratamiento medicamentoso para el melasma es la hidroquinona, que funciona aclarando la melanina de la piel. No están muy claros los efectos secundarios de la hidroquinona, pero está en el punto de mira como un posible cancerígeno. Retin-A, corticoesteroides y el ácido azelaico también se utilizan para el tratamiento de las manchas en la piel, solos o en combinación con la hidroquinona para reducir la pigmentación epidérmica. Ninguno de esos ingredientes está recomendado para uso durante el embarazo.
    Para el melasma dérmico, más profundo, se recomienda el tratamiento con láser, microdermoabrasión o peelings químicos. Es importante considerar el color de la piel para elegir el tratamiento correcto. Los peelings profundos o el láser fraccionado se pueden considerar en pacientes de tez más clara, pero en pacientes de tez más oscura pueden causar una hiperpigmentación reactiva – es decir, la piel responderá al tratamiento agresivo con manchas nuevas o aumentando la pigmentación de las manchas antiguas, haciéndolas más oscuras todavía.
    Una última opción es una combinación de varias terapias contra melasma mencionadas anteriormente. Por ejemplo, microdermoabrasión, láser y un refuerzo con medicamentos. Queda en manos de tu dermatólogo decidir el tratamiento para el tipo y condición de las manchas de melasma en tu caso concreto.
    Antes de recurrir a los tratamientos profesionales para el melasma, puedes intentar eliminar o reducir las manchas con esos remedios caseros y tratamientos naturales para el melasma.

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